Artilugios, cachivaches y demás zarrios...
Nuestros amigos Pili y Alfonso están cambiando la cocina. Esto no es motivo suficiente para hacer una entrada en mi blog. Vamos, más que nada, porque yo nunca he hecho obras en casa, y no sé lo que eso supone, aunque estoy segura que para alguno de vosotros, el tema de las obras os daría mucho de sí, ¿verdad sobrinita?
El caso es que ayer, en pleno fragor de la batalla, al mismo tiempo que vaciaba la cocina (es una chica y puede hacer dos cosas a la vez), Pili me envió un whatsapp que decía: "Vicky, proponemos una nueva entrada en tu blog. Utensilios, artilugios y mierdas varias que tienes en la cocina, no lo sabes y desconoces para que sirven."
Pensé que de eso yo no iba a saber escribir, ¿qué pondría? ¿qué diría? ¡Ay, infeliz de mí! Solo tuve que abrir el cajón de mi cocina para ver que sí tenía motivos para hacer una entrada sobre el tema. Y quien dice una entrada, dice una tesis (bueno... aquí igual me he pasado un poco con la exageración). Pero que sí, que algo sí podría decir...
Lo primero que vi en mi cajón fue el "pelador de alubia verde". Mi amiga Marimar, que es muy cocinitas y que últimamente hace unas tartas fondant alucinantes, me dijo que ella lo tenía y que era una bomba. ¡Ay mísera de mí, le hice caso! y me compré semejante artilugio que iba a dar un cambio radical a mi vida, haciéndola mucho más feliz. ¡Dos, dos alubias verdes he pelado con el aparato ese! Ahora lo tengo bien guardado en el cajón hasta que un día decida deshacerme de él definitivamente.
| Pelador de alubia verde, en plena acción. |
| Trasto para hacer bolitas de melón y sandía. |
La temporada de las fresas ya no es igual desde que tengo un aparatejo que les quita rabito y las hojas verdes. Como podréis suponer, las fresas están mucho más ricas desde que las limpio con este chisme.
| Aparatito "fundamental" para comer fresas. |
| Descorazonador de manzanas |
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| La licuadora del trastero. |
¿Vosotros no tenéis algún cachivache raro en vuestra cocina? ¿estáis seguros? Id a mirar y me lo contáis. Por cierto, que si queréis cambiar de cocina, mi amiga Lulu, de "la Comisión", os hace un precio fantástico en Cocinas Valdecantos (jaja ahora me debe como mínimo, un ColaCao...)
Esta es mi primera entrada desde mi viaje relámpago para despedir a Agustín. Desde aquí quiero recordarle, porque nunca llegó a entender la compra que un día hizo Jaime: un cuchillo de plástico para cortar lechuga. Cada vez que abría el cajón y lo veía se echaba las manos a la cabeza. Un beso Agustín. allí donde estés.















